viernes, 2 de marzo de 2012

Capitulo XXVI: papa papa paparazzi


Se sabe que un puto no puede sobrevivir sin una mejor amiga. Hubo tres años en los que la mía se fue a vivir al exterior cuando teníamos entre 14 y 17 años. Al principio no fue fácil ya que se sentía un lugar vacío, pero al poco tiempo una nueva amiga, a la que voy a llamar L., entró a mi vida. Compañera de colegio, y de banco en el año 2000, nos matábamos de risa todos los días y pronto establecimos un lazo de confianza. Siempre sentí un aprecio muy grande por L., su vida no era fácil pero de alguna manera siempre intentaba estar de buen humor. También me gustó mucho por momentos y a veces nos imaginaba como novios. Nunca llegó a pasar nada más que unos besos, pero juntos atravesamos la etapa de cambios más fuertes de nuestras vidas y eso la convertía en alguien especial para mí. Si me preguntaban si nuestra amistad iba a durar más allá del ámbito colegial, mi respuesta se iba a acercar más al no que al sí. Sin embargo la amistad se mantuvo en el tiempo, con altibajos, pero a principios de 2010 nos empezamos a ver bastante seguido, casi semanalmente. La razón principal era que ella se había mudado a vivir con su novio, con el que llevaban dos años de relación, y me invitaba habitualmente a tomar unos cuba libre a su casa nueva, muy linda por cierto.

Yo por dentro suponía que ella se había enterado que yo era gay y por eso me invitaba seguido a que pasemos la tarde solos en su casa, para generar un ámbito propicio a que yo se lo contara. Después de todo había pasado ya casi un año de práctica homosexual y una de las chicas ex compañera de colegio sabía que yo lo era (la torta buchona para los desmemoriados). Y como buena torta buchona, seguro había llegado a los oídos de mi amiga.

Es así como después de varias reuniones, un día me animé a contárselo. Era un día Domingo, de los últimos del mes de enero, y estábamos sentados en el sofá del departamento charlando mientras de fondo en el LCD se veían Los Simpsons. El tema surgió cuando me preguntó qué hice ese fin de semana. Yo le dije que había salido con los chicos y después había ido a “otro lado”. Ella no preguntó más, y seguimos hablando del fin de semana. Pero en un momento retomé el tema. “Me fui a bailar”, le dije, “solo”. Silencio. Ella se quedó callada y no me preguntó a dónde. “Fui a un boliche gay”. Silencio nuevamente, L. desvió la mirada hacia la televisión como pensando. Evidentemente no sabía nada. El hecho de que no emitiera palabra me puso muy incómodo y tras un eterno minuto en dónde solo se escuchaba la voz de Homero dije: “Bueno, me parece que mejor me voy”.

“No te vayas, es temprano todavía”. Me dijo  “Bueno, pero no me decís nada”, le dije, “Es que me sorprendió un poco. Igual cero, todo bien, sabés que mi hermana está en la misma”. Y ahí me cayó una ficha que no había tenido en cuenta. Su hermana era lesbiana y yo no me acordaba que me lo había contado una vez, pero evidentemente no le dí mucha importancia al tema. A partir de ese momento empezamos a hablar de cómo me sentía, como lo llevaba con mi familia y mis amigos, y sobre los chicos con los que había estado. Por suerte el silencio inicial se disipó y nuestro lazo de amistad siguió intacto ese día y los días subsiguientes. Fue el primer ‘coming out’ después de 7 meses y la verdad me hizo sentir muy bien, aunque se seguía sufriendo mucho en los momentos previos. De esta manera, poco a poco se iba agrandando el círculo de amigos que tomaba conocimiento de mis preferencias sexuales.

En el ámbito nocturno también las cosas empezaron a cambiar. Después de bajar un cambio en cuanto al descontrol vespertino, me había llegado el momento de salir a bailar con alguien. Sí señores, después de 10 meses y más de 50 noches de boliche en completa soledad había arreglado con mi amiga B. para ir a la Plop. Para los que no se acuerdan, B. era la mejor amiga de mi mejor amigo, con la que estrechamos lazos después de haberle confesado mi homosexualidad. Ella acaba de cortar con su novia (sí, novia), y estaba conociendo a otra (sí, otra). El tiempo diría que no era lesbiana, más bien estaba experimentando. Pero en fin, en aquel momento poco importaba su preferencia sexual. Lo importante es que íbamos a salir a bailar juntos y solo nosotros por primera vez, y que mejor que a la Plop. Iba a ser la primer persona de mi mundo heterosexual en conocer mi mundo homosexual, y nadie mejor que ella para arrancar con la experiencia.

Salimos un viernes a la noche de mediados de Enero, como siempre en verano el boliche era una hoguera. Ninguno de los dos chongos con los que había chateado en diciembre había vuelto, así que no me los iba a cruzar esa noche. Ni bien entramos fuimos a la pista de arriba de todo, sacamos muchos tragos y nos pusimos bastante copetes. Sonaba muy buena música y bailamos a morir el tema Paparazzi de Lady Gaga. Más tarde apareció la torta buchona ex compañera de colegio y nos saludó a los dos. Nos pusimos a charlar hasta que apareció un rubio, australiano, que se puso a hablar conmigo. Charlar en inglés con ese nivel de música fue todo un desafío. Luego de unos minutos de charla con el australiano volví a rescatar a mi amiga y seguimos bailando un rato más hasta que apareció la nueva candidata a novia. La saludé y las dejé solas. Era cerca de las 4 de la mañana y la noche había pasado muy rápido. El hecho de estar con alguien hacía la noche mucho más amena, indeed. Estando solo el tiempo es eso que pasa entre bostezo y bostezo, y algún chongo de vez en cuando.

Un rato después mi amiga se fue del boliche con su futura novia y yo me volví a quedar solo. Pero a mi no me importaba, de hecho me era funcional ya que las cuatro y media de la mañana era la mejor hora para salir a chonguear. Y es así como terminé esa noche especial bailando en el medio de la pista y chapándome al rubio australiano.

2 comentarios:

  1. Me resulta loco (en el buen sentido) que cuentes lo que te pasó hace 2 años. Tenés una memoria increíble, yo a veces no recuerdo lo que hice el día anterior...
    Me leí todo tu blog y me gustó, es interesante. Me pasan/pasaron muchas cosas parecidas.
    No entiendo como nadie comentó todavía.
    Espero que sigas blogueando, debes tener más para decir :P
    Saludos

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    1. tengo buena memoria para las cosas que para mi son importantes, aunque seguro el tiempo borró cosas que merecen ser contadas. el blog nació como mi lugar de autoanálisis y hoy es más como 'mis memorias'. por ese motivo nunca lo publiqué en ningún lado, y prefiero que las personas que lo lean sea porque de alguna manera y por algún motivo llegaron a esta pagina. gracias por comentar!!

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