lunes, 6 de junio de 2011

Especial Semana Santa: quepaseelquesigue

- sos puto? (Me quedé helado)
- re puto (le contesté, muy buena respuesta ahora que lo pienso)
- pero si estás en la plop (me respondió. desde cuando sabía lo que era la plop)
- sí, con tu amiga la torta. pasame su número

Ahí terminó esta parte de la conversación con él. Estaba que no lo podía creer, no duré ni 15 minutos en el anonimato. Llamé a mi mejor amiga desde el boliche y le conté la situación. Necesitaba a alguien que se riera de mi mismo. Después fui derecho a dónde estaba Victoria, esperé que terminará de hablar con un chico y aparecí en escena:

yo: hola Vicky!
vicky: ay hola! como estás?
yo: te das cuenta que voy a tener que matarte
vicky: ay nono! Tommy no va a decir nada, no te preocupes, el se portó muy bien conmigo. Pará que le mando un mensaje.

Y ahí nomás le mandó un mensaje pidiendole que no le cuente nada a nadie como lo había hecho con ella. Y en seguida me llegó un mensaje a mí: - Me están jodiendo no?. A lo que yo respondí: Nop. Es verdad. Por favor no digas nada, mañana te llamo y hablamos. Y el respondió: No te preocupes man, pero en serio no me están jodiendo. Yo: No. Mañana hablamos Él: Oka. Todo bien. Te quiero hermano.

Después de eso Vicky me invitó un trago, me presentó a su grupo de amigos y me dio una charla acerca de la homosexualidad, de que no tenía nada de malo, de cómo ella lo enfrento y hoy en día era feliz, y bla bla. La verdad que tuvo un buen gesto que tapó un poco la botoneada que se había mandado. Además la empecé a ver como alguien que me podía ayudar a conocer gente y no transitar tan solo el camino que había elegido.

Sin embargo, ya entrada la noche y lleno el boliche y habiendo consumido unos tragos más, me despegué del grupo y empecé a dar vueltas solo. Debo admitir que había tomado de más y estaba un poco borracho. No me acuerdo quién fue el primer chongo con el que estuve esa noche, lo cierto es que no estuve casi nunca solo. Dejaba de estar con uno y a los minutos encontraba otro y al minuto le decía que no a otro y así sucesivamente. Qué estaba pasando? Tan fácil era la cosa? Me mira lo miro y pumba.

Siete chicos me chapé esa noche, alguno más de una vez, y alguno bastante tiempo y otros efímeramente. Me sentí observado toda la noche, como si fuera carne fresca, como si todos supieran que era mi primera noche en el boliche. Entre los chongos había uno que saqué del facebook, otro que ganó por insistencia, otro que tenía olor a porro insoportable y un rugbier que me siguió unos 10 metros, me chapó, me dijo cosas muy lindas y se fue jajaja. Muy bizarro.

Me fui poco antes de que cerrara, con una sensación de haberla pasado bien mezclada con culpa. Había sido innecesarios tantos chapes, creo que lo había hecho para no pensar y olvidarme de lo que había ocurrido al inicio de la noche.

Y eso que todavía me quedaban dos noches más de esa semana santa, un encuentro con un chico del chat y un coming out esperado y uno totalmente inesperado.

(continuara)



No hay comentarios:

Publicar un comentario